¿Quiénes somos?
Somos un grupo de jóvenes emprendedores de diferentes ámbitos, universidades y partes del mundo con un objetivo común, recuperar el barrio del alto (Puebla, México) mediante la innovación frugal. La innovación frugal consiste en crear algo nuevo haciendo uso de la menor cantidad de recursos posibles.
Este grupo colaborativo surge a raíz del programa IATA 2019 en la universidad de Ibero en colaboración con otras universidades o entidades así como la universidad de Mondragon, la Mondragon Team Academy y Bigel.
La misión de Greenivity es preservar y proteger la cultura, tradición e historia del barrio del alto bajo los valores de conciencia ambiental, solidaridad y justicia.

Proyecto
En el barrio del alto fue fundada la ciudad de puebla, por desgracia actualmente tiene graves problemas de delincuencia, inseguridad, insalubridad, drogadicción y escasez de recursos de calidad que han derivado en la perdida del sentido de comunidad entre los vecinos del alto.
Desde Greenivity decidimos abordar la escasez de recursos de calidad, tras ver que los habitantes de la zona apenas tienen acceso a agua y alimentos de calidad. Gran parte de los alimentos que se comercian de forma local están cultivados con agua del río Atoyac, un río altamente contaminado y que perjudica de forma grave la calidad de los alimentos cultivados que llegan a ser perjudiciales para la salud.
Tras el proceso de design thinking desarrollamos un filtro captador de agua de lluvia que permitirá el riego y cultivo de ciertos vegetales. Estos se cultivaran en un huerto vertical adaptable a base de módulos que únicamente necesitara agua para cosechar las verduras.

1
Primer filtro para partículas grandes mediante una malla.
2
Captación y separación de los primeros litros en el tlaloque (agua con residuos depositados sobre el primer filtro, no apta para el uso).
3
El agua limpia pasa por un filtro de carbono activado y se almacena en un tanque.

El agua recolectada puede ser utilizada para labores de limpieza como lavar los platos, la ropa, fregar.
A pesar del filtrado no es agua potable

Gracias al agua filtrada y almacenada se puede también regar un huerto hidropónico en el que poder plantar de forma sostenible ciertas verduras, así como orégano, perejil, manzanilla tanto para consumo propio como para la venta local.

